martes, 20 de septiembre de 2011

A veces

A veces una persona te dice exactamente las palabras que debe.
A veces podría estar leyendo un guión escrito por ti.
A veces alguien puede simplemente decir todas y cada una de las palabras correctas y necesarias.
A veces todo lo que sale de su boca suena sincero.

A veces tú no te crees ni una sola palabra.


sábado, 17 de septiembre de 2011

De cuentos

Cuéntame algo que me mantenga atada a esta realidad.
Algo para que él no me lleve de vuelta a su mundo.
Cuéntame una historia que dure dos eternidades.
Una para huir y la otra para esconderme.
Cuéntame tu historia. De a poquitos.
O la de él para no acobardarme. Para entenderle.
Regálame un par de minutos más a tu lado.
Distraéme para no volverme loca recordando.
Manténme ocupada para ignorarlo.
Solo siéntate aquí, a mi lado.
Solo cuéntame una historia.
El resto lo imaginamos juntos.

sábado, 10 de septiembre de 2011

De cartas formales



















Estimado usuario:

Por medio de la presente nos permitimos informarle sobre recientes cambios en su cuenta personal en nuestro servicio.
Lamentamos informarle que su estado ha cambiado de "algún día" a "mientras tanto" lamentamos las incomodidades que este cambio de estado pueda ocasionarle sin embargo le recordamos que estos cambios no dependen de nosotros y son enteramente responsabilidad de los usuarios con los que usted se relaciona.
Esperamos nos disculpe por las molestias que esta carta pudiera causar.

Gracias por su atención.

El equipo de "Su Vida Amorosa Actual"

Y demás pendejadas

Esto de la cirugía me ha dejado con ganas de ser consentida.
Cierto, la mayor parte de la gente que me conoce dice que soy consentida.
Pero no soy consentida en el sentido de las flores y los chocolates y las visitas y demás pendejadas que normalmente hacen los novios.
Hasta hoy.
Hoy tengo ganas de chocolates, flores, abrazos, besos y demás pendejadas que normalmente hacen los novios.
Especialmente porque lo único que tengo permitido hacer es estar, solo existir y ya.
Entonces tengo ganas de que me abraces, me dejes cerrar los ojos durante todo el próximo día y no me sueltes.
Los chocolates, las flores, los besos y demás pendejadas que normalmente hacen los novios te las puedes quedar, me contento con tenerte.

lunes, 5 de septiembre de 2011

De finales inconlusos

-No entiendo, si ya sabes el final de la historia ¿por qué la alargas?
-Porque no estoy lista para que me pierdas.
-¿Quién dice que ese es el final?
-23 años de experiencia en finales infelices.

De finales alternativos

-¿Por qué no puedo ser yo?
-De uno a diez, ¿cuánto me quieres?
-... siete? ocho tal vez?
-Necesito un diez si voy a saltar al vacío sin red de seguridad.

..........

-¿Por qué no puedo ser yo?
-De uno a diez, ¿cuánto me quieres?
-Veinte
-...
-¿Te sorprende?
-Me dejaste sin argumentos.

De regaños inútiles

Podría contarte una historia fantástica, aunque supongo que el adjetivo correcto es fantasiosa. No es fantástica.
La historia iniciaría con una niña siendo regañada, una niña en mitad de una biblioteca, una biblioteca gigante, delante de un padre severo, que está tras un escritorio apabullante, mientras ella está sentada en un sofá intimidante. Una niña demasiado pequeña para pertenecer a ese lugar. A primera vista no se nota, un poco de barro en los zapatos, el lazo un poco ladeado, una pequeña rasgadura en el vestido, son solo detalles, pero no pertenece a ese lugar.
Estaba jugando afuera. ¿Qué tiene de malo jugar afuera? Todos sus amigos lo hacen. Pero es que no son sus amigos. No importa que los quiera, que los extrañe cuando no los ve, que le guste jugar con ellos. Ella no pertenece afuera. Ya ha tenido esta conversación muchas veces. Demasiadas.
Sí, padre. No, padre. Sí, padre. Muy bien, padre. Ya sabe las respuestas de memoria, no necesita oír para saber que ahora mismo su padre está hablando sobre preservación y no dedicarse a malgastar su tiempo. Ha oído muchas veces sus "sugerencias" sobre como pasar el tiempo. Sabe el castigo usual también. Sí, padre. Hoy no se extenderá tanto, sabe que debe irse temprano y una vez él este fuera ella podrá volver a salir.
Tal vez la niña entienda eventualmente que no debe salir y aprenda como gastar su tiempo de una manera productiva. Tal vez aprenda a considerar las consecuencias de sus actos. Tal vez mañana ella cambie de parecer. Tal vez mañana el corazón deje de gritarle que salga. Tal vez mañana se dedique a leer adentro. Tal vez mañana pueda complacer a su padre. Tal vez mañana no se escape. Tal vez mañana pretenda durante todo el día que no le interesa en lo absoluto salir. O tal vez mañana tenga permiso. Tal vez mañana...